15 sensaciones que recuerdo de La Paz, Bolivia

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Asombro

El mismo día que llegamos, Diego (un paceño muy amable), pasó por nosotros y nos llevó a conocer la ciudad desde el mirador Killi Killi (luego de que sorteara, con una destreza envidiable, empinadas subidas y pasajes angostos). Diego nos presentó su ciudad de la mejor manera: bañada por el sol del día llegando a su fin. El frío avanza y los dedos se congelan. Bueno por lo menos para mi, porque al parecer ni Diego ni Tau se dan cuenta de este detalle y yo ya no se cómo hacer para dejar de temblar.

En el mirador Killi Killi

Con el amigo de la resistencia paceña, Diego

Pero no es la única vez que tenemos la posiblidad de observar la ciudad desde la altura. Tomamos el telesférico hacía “El Alto”, donde se sumó Benjamín, e hicimos un paseo nocturno por la zona  (que no es muy recomendable hacerla solos de noche), pero nosotros tenemos buena compania.

Bueno… nos olvidamos el trípode

Agitación y cansancio

La altura… hace tres meses que padezco a mi amiga: la altura. La Paz está a 3.600 m.s.n.m. y como toda ciudad andina, tiene calles con constantes desniveles decididos a poner a prueba mi resistencia y voluntad. Había momentos que si comer dependia de una subida, lo pensaba mucho, y eso que para mí, la comida es sagrada.

Conmoción

Todos los must see de La Paz recomiendan el Mercado de las Brujas, bueno hay que saber que no solo se venden yuyos mágicos, sino todo tipo de animal (o parte) que sirva para rituales, y eso a veces significa fetos de llama, por ejemplo. Ay, por favor!

Tau buscando te de coca

Intriga

¿Qué comen con tanto recelo detrás de sus puestos de venta? Se me hace a mi,¿o siempre están comiendo? Arroz, sopa, pollo. No comen sanguches, como uno haría en esa situación, los desayunos, almuerzos y meriendas se ven voluptuosos. La comida resultó un misterio sin  develar para nosotros, porque comen todo con pollo y… nosotros… no.

Pero… encontramos “salteñas” vegetarianas y fuimos felices

Fascinación

Por las artesanías. Todos los puestos parecen tener las mismas, pero siempre hay una que no está en otro lado y hace que la quiera. Los cuadernos son mis favoritos, me encantaria comprarme… TODOS. Si cargo mi mochila lo suficiente,¿será capaz de desarrolla rueditas? Tengo fe de que mi chilena (mi mochila) tiene el don de evolucionar.

Foto cedida por los amigos de Viaje de Historias

 Foto cedida por los amigos de Viaje de Historias

Encanto

Datazo que nos pasó Diego la misma madrugada que llegábamos: bailes tradicionales, comidas y feria en el Prado. Si bien se presentaban danzas internacionales, también vimos bailes típicos que tuve que hacer un esfuerzo tremendo por acordarmelas para poder pasarlas al blog (sería más fácil si no me olvidara mi cuaderno tan seguido), y me las olvidé, perdón.

Aturdimiento

Sin ofender a nadie: MIERDA QUE MANEJAN MUY MAL!, siento que debo pedir disculpas por la expresión, pero la verdad que va con admiración de la buena. Porque manejan muy mal, pero con una destreza que parece ensayado. Los semáforos no se respetan, las señales de tránsito parecen aplicar para unos pocos y así y todo no vimos un accidente.

Frio/calor

Amanece con el pesado frio de la altura, calandote el abrigo hasta los huesos. Y poco a poco el sol no da tregua y hace mucho calor. Hasta que empieza a bajar para darle lugar a la noche, y el frio penetrante vuelve. Así es La Paz, todas las sensaciones se potencia a su máximo expotente.

Para levantar el frio

Escalofrios (piel de gallina)

En el medio de la ciudad y una de las calles más visitadas por los turistas, tiene una historia un tanto tenebrosa. En el antiguo callejón Cabra-Cancha (hoy la famosa Calle Jaen) fue (y según nos cuenta Diego, todavía pasan cosas) el epicentro de fenómenos Polstergeist. Almas en pena, fantasmas de las víctimas de la colonia, gritos, golpes sin explicación, el ruido de cadenas arrastrandose y el más temido de todos: una viuda que se llevaba a los borrachos y nunca los devolvía. Diego mismo nos contó una historia que les pasó a él y su hermana cuando vivian en una de las casas que lindan con la calle, pero esa historia la dejo para otro momento ;)

Euforia y adrenalina

Quién puede sentirse atraído por una aventura que consiste en bajar en downhill 64 kms por una ruta bautizada “el Camino de la Muerte”. Nosotros, obvio. Esto también lo dejo para el próximo post ;)

Calidez

Conocimos a varios amigos de La Resistencia, ese juego online que jugamos desde nuestros celulares. Bueno en realidad desde el celular de Álvaro porque el mio se quiso quedar en Chile. Fueron realmente muy buena onda, nos sacaron a recorrer y nos despidieron con una linda juntada en un barcito paceño.

Jugando en el Prado

Para que les conozcan las caras, también

Probando Singani, una bebida alcoholica con hojas de coca, por la altura, vieron?

Desconcierto

Hablé varias veces que una vez que cruzamos la frontera, hay que dejar de asumir. Por ejemplo, en La Paz solo encontramos un supermercado como los que nosotros conocemos, al estilo de Disco o Tienda Inglesa. Nos costó encontrar un lugar donde comprar queso, pan y tomate, para hacernos sanguches,ó un paquete de arroz, que era básicamente nuestra dieta “económica”, ya que los platos más baratos de Bolivia incluyen carne. Siempre cuesta adaptarse a un lugar, hasta que uno empieza a conocerle las mañas y ya.

Frustración

De la conexión a internet, no es que fuera indispensable, pero a la hora de seguir planificando el viaje, era muy frustrante.

Para apalear la frustración… un kitkat

Admiración

Por los que se levantan temprano, en el frío y se acuestan tarde. Por las madres cargando a sus retoños a sus espaldas, mientras arman el puestito de venta. Por llevar tan arraigadas sus costumbres y raíces. Por no perder la sonrisa. Por seguirla luchando.

Nostalgia

Esta ya es la sensación número 16, pero es que me es imposible resumir tantos sentimientos en un post. Nostalgia, todo el tiempo, nostalgia, por los colores, por los sabores, por sus olores, la altura, el calor, el frío, su gente, su tonada, sus cielos, sus montañas, los valles, los ojos de agua, el caminar lento, el conducir agitado. Extraño los diminutivos, la sonrisa a flor de piel. La Paz me saca suspiros, me saca ganas de volver, me crea imágenes llenas de colores andinos y paisajes de película. Nostalgia, es lo que me genera escribir este post.

Yapa: EL PEPE MUNDIAL!

Allí en La Paz nos decidimos a pegar un salto, el único tan inmenso del viaje, e irnos a visitar amigos a EEUU. Si, sacamos pasajes desde Guayaquil a NYC que se harían realidad 30 días después. Los contrastes son parte intrínseca de nosotros mismos. Salú

Y a vos, qué sensaciones te despertó La Paz?

Lore, la que siente nostalgia por la bella Bolivia (a diario)

4 Respuestas

  1. Qué maravilla Lore!!
    tu La Paz es tan hermosa como la mía. Yo vi y viví un montón de cosas distintas, pero todas dentro de la misma idiosincracia paceña. La amé. Amé el caos, el ruido, el desorden ordenado, la velocidad citadina contrastada con la paciencia andina, los colores, los olores… y los platos baratos con carne!!! (yo si me di la panzada de comidas)
    Habrá que volver!

    • Hola, podrías decirme en qué mes fuiste? Cuánto es la temperatura en el día en Julio? sé que mientras va atardeciendo hace mucho frío pero cómo es al medio día en Julio Agosto? Gracias.

      • Mmmm dejame pensar, fuimos en… Junio/Julio. La Paz en altura asi que frio hace siempre, sobre todo por las noches. Luego de dia si hay sol hace calorcito.

        Abrazo, gracias por pasar

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