Aventura Sudamérica (y un poco más)

En un acto de coraje (que implicó hacerle frente a muchos miedos), renunciamos a nuestros trabajos, abrazamos a los gatos y la familia, y nos fuimos a recorrer nuestro continente.

Lo hicimos en dos etapas. Primero recorrimos Uruguay, antes de irnos nos pareció lo más justo. Luego volamos hasta Santa Cruz, Argentina, y empezamos a ir de sur a norte recorriendo cientos de kilómetros.

En  Uruguay hicimos una ruta circular que nos llevó a lugares nuevos y muy hermosos. Conocimos casi en su plenitud la variedad que ofrece este país. Si bien todavía no escribí sobre todos los lugares que recorrimos acá les dejo las lista con los links:

-> Florida -> Durazno -> Trinidad -> El Palmar -> Paysandú -> Salto -> Tacuarembó -> San gregorio de Polanco -> Barra de Valizas -> Cabo Polonio

Llegó el día en que nuestro barco partía desde Montevideo a Buenos Aires, donde nos tomaríamos el avión a El Calafate, qué locura, no podía creer que estaba cumpliendo semejante sueño, o sueños. Uno tras otro, encadenados. Empezaba un viaje sin fecha de regreso, sin boleto de regreso… una aventura de dos.

Acá pueden leer el día que conocimos el Glaciar Perito Moreno, y además festejamos el cumple de Tau. La siguiente aventura (que no estaba en los planes) fue pura adrenalina y superación: trekking de 22kms en el Chaltén. No fue el último trekking que hicimos y lejos de la última aventura.

De allí nos fuimos al lugar que considero uno de los más bellos del mundo: Torres del Paine, cruzamos por un ratito al lado Chileno, para conocer este hermoso lugar (al cual queremos volver).  De vuelta pasamos por Calafate, Rio Gallegos y nos fuimos hasta Trelew a hacer una parada técnica (son muchos kms desde Río Gallegos a Bariloche) para descansar y darle una oportunidad a las comunidades galesas patagónicas. Además tuvimos el honor de conocer al dinosaurio más grande del mundo (bueno sus huesos claro). Y sin planificarlo, terminamos en Puerto Madryn una ciudad que nos enamoró en lo más profundo del alma. Con tanto para ver en Madryn, no nos queriamos ir, asi que fuimos a conocer la Península de Valdes, ahí donde se manifiesta toda la naturaleza junta. De Madryn salimos a Neuquén. Pasamos varios dias entre Neuquén y Cipoletti (Río Negro)  rodeados de familia y mucho amor. Y para seguir abrazando familia, nos fuimos a Bariloche a pasar unos días inolvidables. Y recorrimos todo lo que pudimos, usando transporte local : Lago Gutierres, Cerro Otto, Cerro Campanario, entre otros. Además tuvimos al impresionante experiencia de superación de hacer Circuito Chico en BICI!!! les recomiendo leer si se quieren reir de mi desgracia jaja.

Había algunos lugares que queriamos conocer antes de cruzar al país hermano de Chile: El Bolsón y Esquel. Así que nos tomamos unos días y nos fuimos hasta el Bolsón, cuánta magia en un lugar tan agrestre. Por favor!!! vayan a conocer este lugar que no puede más de belleza. En Esquel pasamos unos días de frío con mate, y cositas ricas que comer, entre charlas de amigos y risas. Todavía no había nieve, pero se hacía sentir el frio.

De Bariloche, cruzamos a Puerto Montt. Donde nos esperaban más amigos. Decidimos recorrer Chiloé y luego Valdivia. Seguimos sorprendiendonos con la belleza chilena que tiene tanto que ofrecer. Un prueblo tan solidario y buena onda con los turistas. Siempre sonrientes. De Valdivia hicimos el viaje de muchas horas a Santiago, salteandonos una destino que estaba en nuestros apuntes: Concepción (seguramente iremos en algún otro momento, hay varios amigos que visitar allí). Llegamos a Santiago y nos esperó una pareja de couchsurfers muy buena onda, pasamos lindas comidas con ellos. Aprovechamos para conocer Valparaíso (y perdernos mucho). Para luego saltar a la Isla de Pascua y tener repetidas aventuras en Bici yendo al volcán inactivo ORONGO (otro más para reirse de mi desgracia) y/o caminando.

Como si fuera poco, después nos fuimos para La Serana, Valle el Elqui y no paramos hasta Calama para conocer el magestuoso Desierto de San Pedro de Atacama. En el desierto más árido aprendimos  a sacar fotos nocturas al cielo más limpio del mundo. Y esto era recien el comienzo.

Cruzamos a Bolivia, atravezando el tercer salar más grande, Uyuni. Amo Bolivia, como amo mi país. Así de grande es el amor que se formó. Llegamos a Uyuni, luego a Potosí (de donde no me queria ir más), y a la ciudad distinguida de Sucre. Caminos sinuosos, largos, de muchas horas, nos dejaron en Samaipata (uff, bueno no saben la belleza concentrada que tiene Samaipata, la conocés  y no te querés ir). De Samaipata nos fuimos a Santa Cruz de la Sierra, un lugar tan caótico como hermoso.  La Paz, la caótica La Paz. Puras pendientes. Y claro que bajamos el infinito Camino de la Muerte (el camino de los Yungas) en bici, como debe ser.

Bolivia nos despidió desde Isla del Sol. Allí, cruzamos de Copacabana a Puno, Perú. Donde empezó otra historia que todavía estoy escribiendo para compartirles. Pero eso no es nada. Allí conocimos a los Uros y otras ruinas. Además el cambio se sintio fuerte. El paisaje, la gente, el dinero, los precios. Todo. Pero siempre positivo. Los cambios son buenos. Conocimos Ollantaytambo, Cuzco y Machu Pichu. LLegamos a Lima, y seguimos hasta Cuenca, en Ecuador. Hermosa Cuenca, una ciudad prolija en la altura Ecuatoriana. Pasamos por Guayaquil y nos tomamos un avión a NYC, donde pasamos veinte dias entre NYC y Miami (si cualquiera, jajaja). Volvimos  Ecuador y nos fuimos  a Quito. Donde nos fotografiamos repetidas veces en la mitad del mundo. Llegamos a Baños. Y luego de un incidente que me dejó sin dinero, documentos (cámara, compu, cuadernos de anotaciones, máscota viajera, celular, recuerditos, mi cuadernos de Scavenger) nos volvimos a Buenos Aires, a mi país, a donde pude sacar el pasaporte que me dejaría llegar a casa, en Montevideo.

Cuantas cosas pasaron en este viaje. Cuantas!!! todos bellas, de algun modo u otro.

Esta fue nuestra primer gran aventura. Gran por el tiempo, fueron 7 meses. Nos animamos y salió todo bien. Sí TODO.

gracias vida

 namasté

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