Barcelona y un secreto a 11 metros de la superficie

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Llegamos a Barcelona con la promesa de aguantarnos el jet lag y salir a disfrutar de la Festa Major de Gracia. Eso hicimos, lo que nunca nos imaginamos, es conocer un pedacito de historia, muy comprometido, de Catalunya.

Luego de un vuelo algo atrasado, allá nos esperaba Lau (la prima de Tau, y mía, claro, nos adoptamos hace tiempo ya). Veníamos del frío ventoso, característico de Montevideo, y caímos con 35 grados en Barcelona. Un viaje fantástico a través de los hemisferios. Nos refrescamos, comimos y partimos para el barrio de Gracia. El plan era caminar por sus callecitas, ir viendo la competencia barrial que se montaba para esa fecha (ya armaré el post sobre la Festa Major, paciencia), escuchar un poco de música, y pasarla bien hasta que el cuerpo reclamara descanso.

En el medio del plan, cuando nos tomábamos una caipiroska en la plaza Revolución, del Barrio de Gracia, apareció Dani, un historiador muy simpático, que al saber de nuestra recién llegada, nos contó que estábamos  parados sobre lo que hace más de 90 años fue un refugio antiaéreo que salvó la vida de miles de catalanes.

Barcelona fue bombardeada sistemáticamente durante la Guerra Civil Española. También utilizada, macábramente, como campo de entrenamiento por alemanes e italianos antes de la Segunda Guerra mundial.

Esto llevó a que la Junta de Defensa Pasiva de la Generalitat, le encargara a Ramón Perera Comorera, que diseñara una solución que protegiera a los ciudadanos, víctimas de la guerra.

Así se construyeron 1400 refugios en toda Catalunya, que salvaron miles de vidas y fueron los mismo ciudadanos quienes se volvieron albañiles, arquitectos e ingenieros, para cavar, levantar paredes y escaleras, y así proteger a familias enteras.

El diseño de Ramón Perara Comorera fue cuidadosamente estudiado, e hizo que estos refugios resistieran los ataques, los pasillos fueron diagramados en en zig zag, para evadir la onda expansiva de las bombas. Hubo refugios con capacidad de hasta 2000 personas y a 400 metros de profundidad, 400 metros que cavó el pueblo, desesperado por protección.

Pero Dani, fue más allá, y nos hizo una invitación, todos los que estábamos ahí lo seguimos. Debajo de la Plaza Revolución, hoy funciona un estacionamiento de autos. Entramos con Dani al estacionamiento, fuimos hasta la garita, donde Dani habló con el muchacho que estaba allí. El muchacho en cuestión le entregó algo, unas llaves. Luego nos dirigimos a las escaleras del estacionamiento, no para subir, sino para bajar. Bajamos hasta el nivel – 4, el aire empezaba a volverse espeso, algunos de nosotros nos preguntábamos a dónde nos dirigíamos, y si faltaba mucho, la claustrofobia amenazaba. Salimos de las escaleras, a donde estacionan los autos, y en un costado vemos que las paredes ya no estaban revocadas, sino a lo que podríamos llamar “natural”. Dani se para frente a una pequeña puerta enrejada y la abre (con la llave que había conseguido antes). Se da vuelta y nos señala el cartel que indica “Prohibit Entrar-sa” y nos explica que como es parte de la historia de Catalunya, la gente del parking, no puede prohibir su entrada, pero que no está obligado a indicar dónde se encuentra la puerta, que ahora está frente nuestro.

Enciende las luces, y nos invita a pasar. Cruzar el umbral nos transportó 90 años atrás. El ambiente cambió, se volvió fresco, y algo húmedo, la piel se erizó, un escalofrío nos recorrió la espalda… la historia empezó a salir de la boca de Dani, todos callamos para escucharlo…

Nos contó como cada barrio se unió para construir el refugio, también que allí, 11 metros bajo la tierra, las bombas se escuchaban caer y estallar. Y nos reprodujo, desde su celular, con las alertas que se oían durante los bombardeos. Sobre lo que más hizo hincapié fue en como hoy, todavía sangra esa herida, y como su gente, no es capaz de hablar sobre ello, la Guerra Civil arrastró en su camino, muchas vidas inocentes, muertes completamente injustificadas que hasta el día de hoy, duelen. Una etapa de la historia está cubierta con un manto de silencio y respeto.

Lo que queda del refugio, es la lo que funcionaba de enfermería “SANITAT”. Les dejo una foto, la única que tomé. Escuchen el audio del video, realmente aterrador.


El blog de Dani es: http://altresbarcelones.blogspot.com.es/2010/04/un-secret-soterrat-la-vila-de-gracia-el.html, de donde se tomaron algunas fotos, para este post. Gracias Dani!

 Cómo llegar al refugio

Este no es el único refugio que se puede visitar. Hay otros: bajo la Plaza del Diamante,  en la montaña MontJouic, el refugio 307 Poble Sec, que están abiertos al público, y se realizan excursiones. Lo interesante de este refugio, es que no está en ninguna guía turística, es casi un secreto, se puede entrar sin hacer reserva previa, solo hay que pedir la llave, como hizo Dani.


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Estas son las formas de llegar:

  • En Metro: parada Fontana (L3), Joanic (L4)
  • En Autobús: líneas urbanas 22, 24, 28, 39, 87, 92, 114 y 116.
  • En FGC: parada de Gràcia

(Fuente: http://www.femturisme.cat/es/ruta/refugis-antiaeris-barcelona/)

Acá les dejo una entrada interesante sobre los refugios: http://refugiosantiaereosdebarcelona.blogspot.com/

Cada post de este blog, lleva un tiempo de preparación, de selección de fotos y mucho amor, así que si te gustó, compartilo, dale like, y dejame un comentario contando si te gustó y qué más te gustaría saber.

Namasté, Lore

Postamigo

MUHBA: Refugi 307 VIAJAR CODE: Verónica

6 Respuestas

  1. Ufff… Había oído hablar del refugio pero no había estado y no sabía ubicarlo… Muchas gracias por sacar a la luz un pedazo de historia de mi ciudad precioso ;)

    Un abrazo

  2. Información Bitacoras.com…

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  3. […] noche conocimos el Refugio antiareo de la Plaza Revolución, ¿leíste ya el […]

  4. Caramba, recorremos medio mundo y a veces no sabemos lo que tenemos en casa. Desconocía eta visita de Barcelona.
    Saludos desde milviatges!

    • Jejeje Cosas que pasan!!! :) A veces nos atraen otros paisajes sin motivo alguno, es algo intrínseco, quién nos puede culpar?

      Abrazo,
      Loree