Entre olivos y almendros, la bella Valldemossa

28 Ago

Cuando pienso en Valldemossa hago dos asociaciones iniciales: las aceitunas más ricas que comí en mi vida y la ruta llena de almendros y olivos, de las rutas encantadas más lindas que vi. Pero, también, inmediatamente dibujo sus irregulares, estrechas y empinadas calles, las casitas de color arcilla trepadas a la falda de las Sierras Tramuntanas y el Jardón Joan Carles I. Además resultó ser el lugar elegido para vivir de Frederic Chopin y su amante Aurore Dupin (la cual escribía bajo el pseudónimo de George Sand). Puedo entender porque, en Valldemossa la tranquilidad te envuelve el alma, es un fin de semana y hay turistas por todos lados y así y todo se siente la tranquilidad del lugar, no tiene más de 2000 valldemossins (gentilicio para Valldemossa). Me gustó tanto pero tanto que sin querer borré todas las fotos, casi me muero cuando me di cuenta, me vino un tristeza inmensa. Pretendía escribir el post N de Naríz cuando entré en la cuenta. Luego con algunas habilidades que fui adquiriendo en el camino de mi vida, pude recuperarlas pero en el medio… sufrí.

En Valldemossa se puede visitar el museo F. Chopin y George Sand, así también como conocer la historia del monasterio Sa Cartoixa Carthusian donde se alojaron ambos. Durante su estadía G. Sand escribió su best seller: “Un invierno en Mallorca” (un libro más a la lista leer). En el caso de Chopin compuso grandes obras mientras vivió aquí.

Es tan irregular la superficie que cualquier rincón se vuelve un mirador y nos dedicamos a espiar los patios ajenos que ya añoramos -me encantaría vivir acá… en una casita como esa- y le señaló a Gaby una casita que se ve en la ladera (este viaje lo hicimos con Gaby, Lau y el Catalán) y unas señoras a cargo de la higiene del lugar nos dicen -ningunas tontas, ustedes, eh- con acento español.

En un momento con Tau nos tentamos con las artesanías hechas de olivo. A Tau le encanta hablar, tocar, moldear madera, cuando no está trabajando como un profesional de informática, le gusta sacar sus skills de carpintero (que le sale muy bien). Así que nos pusimos a ver diferentes recuerdos/utensilios/etcs hechos en olivo. Qué olor exquisito el de la madera de olivo… por favor! Cuando entramos a un local ofrecían aceitunas -MOMENTO- las MEJORES ACEITUNAS DEL MUNDO. Ahí comprendí mi misión en España, probar aceitunas hasta morir y eso hice. Es el día de hoy que paso por la sección de importados del supermercado y si hay aceitunas que vienen de España las compro para probar.

Un olivo

Este paseo termina en el mirador Sa Foradada que está camino a Palm, con vista en primera fila al Mediterráneo, al azul intenso del mar. Un día de lluvia, donde se estaba gestando una tormenta eléctrica se ve porque había mucha estática. Estamos los cinco mirando el mar, mientras la tarde moría, como moría lo nuestro (ah, no perdón), cuando una turista que estaba atrás medio me señala la cabeza, yo no entendía nada, pero los demás cuando me miran se dan cuenta: TENÍA LOS PELOS ELÉCTRICOS, parados por la estática.

 Ciertamente un hermoso lugar para ir a conocer y terminar el día mirando el Mediterráneo.

Lore, la que envidia a Chopin & George

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  1. Bitacoras.com - 28 Agosto, 2015

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