Santa Cruz de la Sierra, otra sorpresa que nos tenía preparada Bolivia

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La humedad es insoportable, el sol penetrante, no perdona gorros, ni anteojos de sol. Tenemos que cruzar una avenida ancha, en la desembocadura de una feroz y minada rotonda. Me aturde el calor, no los autos y eso que son muchos. Siento la suela de la zapatillas prenderse fuego, cada vez que doy un paso. Hay policia de tránsito, vestidos de verde, que nos ayudan a cruzar, aunque empiezo a temer por él, más que nosotros, que se interpone al andar de los autos que no hacen ademan de frenar.

Santa Cruz de la Sierra, pone otra vez contraste. Es una ciudad inmensa a 500 m.s.n.m. Vemos muchas menos cholitas que en cualquier otro lado. Hay más sangre europea mezclada. El hostel nos descoloca bastante. Una construcción moderna, simplista, con espacios comunes decorados con una onda joven, ya no vemos el tejido característico de las artesanias de Bolivia, podría ser un hostel en España, tranquilamente. Hace mucho calor, y lo primero que notamos, que hay apenas un ventilador en la habitación, pero por suerte, hay pileta.

Esperando que baje el sol, nos pasamos el día en la pileta. Entro a mi facebook personal, y veo la noticia: falleció Gustavo Cerati (el Gran Gustavo). Podemos entrar en la discusión de que hace mucho tiempo había dejado este plano, pero más allá de eso la noticia me shockeo. Es un referente muy importante del pais, del rock y de varias generaciones. Soda Stereo le dio música a muchos momentos de mi vida. Así que me movilizó. Y sobre todo porque me sentia sola, Tau no es muy fan de soda, la gente a mi alrededor TODOS eurpeos, y Bruno, el que ponía música, no tenia ni idea quién fue Cerati. Que bizarro. En algún punto, perdí el número de cantidad de cervezas que me tomé chocando mi lata con un chopp imaginario que aparecía en el cielo. Chin Chin.

Arreglamos con unas viajeras suizas (una se llamaba como yo) para compartir el taxi e ir hasta Guembe. El parque Guembe es un hermoso espacio de desarrollo, investigación y esparcimiento. Con mucho verde para hacer un picnic, con opciones de comida y bebida y piletas inmensas para apalear el calor. El día está despejado, el sol intenso.

Con Tau hace un tiempo que jugamos un jueguito online que se llama “Ingress”. Cada ciudad, es un escenario posible. Cada monumento, monolito, placa, graffiti, es un posible portal. Hay dos bandos los Iluminados (verdes) y la Resistencia (azules). Se juega con el celular en mano, internet, gps prendido, caminando por la ciudad. Capturando portales sin dueño o de dueños del equipo contrario. Y este juego que parece que te aisla en el anonimato de la internet, hizo que “brujinda” (apodo en el juego) encontrara a “taurusuy” (el apodo de Tau, que también es un apodo jaja), un agente azul, uno extraño para brujinda, jugando en sus territorios. Por ese inocente resonador que puso taurusuy en un portal, terminamos paseando por toda Santa Cruz con una familia cruceña super amable, que no solo nos llevó a recorrer, sino que también, nos invitó a quedarnos en su casa.

Era domingo, parecía el día justo para pasar junto a esta familia cruceña que nos hacia lugar en su casa, una casa divina, fresca, cómoda, la verdad nos sentíamos muy agradecidos de estar ahí compartiendo con ellos. Al medio día, almorzamos comida china. “Son muy callados”, me dice Paola, lo cual es cierto, sobre todo un domingo pero ella no se queda atrás y pregunta: “Ustedes no están casados?”, ” Se piensan casar?”, ay que pregunta, “No tienen hijos?”, “cuatro meses de viaje, no es mucho?”, “no extrañan?”,”con quién dejaron su casa?”. Me cuenta cómo conoció a Lucas, su marido. Ella tiene 30 años, dos hijos. Yo 31 (en ese  momento) y solo un curriculum viajero. Qué habría sido de mi vida si no me hubiese cruzado con Tau? Un enigma. Tau tal vez estaría viviendo en Europa. Yo? seguiría buscando formas elegantes de auto destrucción (una forma dramática para “enfrentar y superar miedos”), escalada en roca, por ejemplo.

El detalle que cierra este caluroso y tranquilo paso por Santa Cruz de la Sierra es el bus. Ese día había sido el día del peatón. Por lo que lo buses empezaron a salir despues de las 17.00 hrs, luego de 24 horas de inactividad. Había tantos, pero tantos buses apelotonados, que estuvimos 15 minutos maniobrando de a 5 centímetros, hasta salir de la terminal. Cuando ya agarró la ruta, y nos acomodamos para dormir, el segundo chofer pone una película en la tele “Killer clans”, de 1976, producción China, doblado al español de españa. Saben qué fue lo peor, que de tan mal que era, me enganché y la miré completita.

Acá les dejo el trailer:

La ciudad es caprichosamente circular. Hay que tener en cuenta eso para no terminar en cualquier otro lado. Calurosa pero llena de frondosos árboles y sobre todo, viento, mucho viento, que ayuda a no morir en el intento de recorrerla. Vemos menos cholitas y más lolitas a la moda. Más tiendas de ropa, menos carritos. O mejor dicho, ahora los carritos son de café y sus venderores van vestidos de blanco y sombreros. También están los que venden helados, manejando carritos en forma de bombas marca ACME (en realidad son bolas de pool). El presupuesto para Santa Cruz, es un poco más elevado, pero es una bella ciudad y me encantó conocerla, me encantó pasar esas tardes en el salón común del hostel charlando con gente de todas partes de Europa y pasar un domingo con una familia cruceña tan linda.

 

Loree, me verás volver.

2 Respuestas

  1. Miguel

    Como siempre, muy lindo post. Nos permite a todos viajar un poco.

  2. Me encantó esa casona con tejas y los jardines … que lindo haber cruzado con esa familia tan amable