Uno, dos, tres y… cuatro meses viajando

15 Sep

Aprendizaje constante, eso es este viaje. Una montaña rusa, loca, de emociones. Empezó como dos años atrás (o tal vez más), como una idea, con muchos planteos, miedos, re-planificación de fecha de inicio, pero con la certeza de que se haría realidad, yo por lo menos, lo sabía, era cuestión de tiempo nomás.

De a poco la lista de destinos fue creciendo de lo más general a lo más detallista. En un principio eran solo “Paises”, luego “Ciudades”, luego “Sitios” y así.

De a poco empezamos a contar a los que nos rodeaban día a día, y ante la pregunta de muchos sobre “por cuánto tiempo”, intentamos establecer una calendario que desde el día cero no respetamos. Qué ilusos, no?

Llegó el día que tocó hablar en el trabajo. Una mezcla de ansiedad y felicidad. Ese fue el click final, el que hizo que saquemos el pasaje de ida, cuando todo estaba blanqueado y sabíamos que no había vuelta atrás.

Había muchas preguntas, cada vez más, pero en algún momento pasaron a segundo plano, o mutaron y se transformaron en otras. Algunos amigos y familia, se lo imaginaron, sabían que en algún momento iba a pasar. Muchos se preocuparon por nuestras finanzas: VAN A RENUNCIAR? NO SE PUEDEN PEDIR LICENCIA?, la verdad que Tau trató, yo no, no quería, me quería ir sin esa presión, además la vida me enseño a confiar en mis capacidades y tengo un lema “yo no soy mi profesión”, puedo ser y reinventarme las veces que quiera. De a poco el Universo empezó a terminar de dar forma a nuestros deseos, nos puso en el camino las fichas que faltaban para que la certeza sea absoluta y más, aparecieron amigos que con amor y alegría nos ofrecían un techo donde dormir y compartir, algunos sin conocernos. Otros se borraron, jejeje, cosas de la vida.

Nos sentimos muy bien porque muchos nos alentaban, otros nos puteaban ‘la envidia sana’ le dicen jejeje. Otros nos llenaban de preguntas absurdas que ni siquiera nosotros nos habíamos planteado ni nos importaban. Lo cierto es que esto lo hacíamos con la libertad de no tener que justificarnos ante nadie, la decisión estaba tomada y nos hacíamos cargo completamente de lo que vendría, confiados de que todo iba a ir bien, porque así lo sentíamos.

Nuestro viaje empezó de Montevideo a El Calafate (Prov. de Santa Cruz), donde fuimos a conocer el imponente Glaciar Perito Moreno, esos lugares de los que escuchamos miles de veces hablar, y cuando lo tenés en frente, no hay palabras para describirlo. Cómo puede ser que un pedazo gigante de hielo te deje sin palabras, porque la belleza de la naturaleza no tiene límites, hasta de un pedazo de hielo hace una obra de arte.

Y es una realidad, nos conectamos mucho con la naturaleza, nos dejamos rodear y sorprendernos con cada detalle. Sobre todo yo, que soy fácil de sorprender, jeje. Y nos hacemos amigos, y ya no somos dos sino cinco, y compartimos como si nos conociéramos de toda la vida (de hace cinco minutos). Es que ahora parece todo más simple, la sonrisa está más a flor de piel.

Cada persona que se nos cruza nos cambia, aprendemos, nos llevamos algo y les dejamos un poquito de nosotros también. Cada lugar nos marca, nos enseña, nos pone a prueba, cada vez nos alejamos más de lo que conocemos, cada vez nos ponemos en un lugar en el que nunca estuvimos. Es lindo tenerlo a Tau al lado, es como estar siempre en casa, claro ahora nuestra casa es nuestra mochila, es lo único material con lo que contamos todo el tiempo. Un refugio que nos recuerda de donde venimos.

Pasamos por El Chaltén, y Puerto Natales donde tuvimos nuestra primer experiencia como surfers de la red de Couchsurfing, otro gran desafio, llegar a la casa de un desconocido, sin saber que esperar más que lo que leíste el su perfil. Adaptarse a vivir en el núcleo familiar, interactuar, compartir, charlar, sobre todo de Mujica que es un tema recurrente (además de la marihuana, claro jeje).

En Trelew conocimos más amigos, de todas las formas: humanas y animales. Recibimos mucho amor y buena onda, sin pedir nada a cambio, nos sentimos protegidos, queridos, por totales extraños, que se volvieron amigos.

Pasamos por Puerto Madryn, que sin querer queriendo siguió agrandando muestra lista de amigos, recuerdo las palabras de Gabo cuando dije “me quedaría más tiempo acá” y él me respondió “quedense, acá tienen casa”. Cómo poder agradecer a la vida por tanto cariño?

Hemos recorrido mucha distancia en buses, pasado estepas, bosques, y montañas, nos hemos enamorado de cada lugar, y a otros los dejamos pasar de largo, pero nada se compara con la gente con la que hemos compartido.

Nos han rodeado viejos brazos amigos en Neuquén, y familia en Bariloche, que hermosos reencuentros y tan esperados por nosotros!!.

Es muy loco estar viajando, con todo los sentidos y sentimientos a flor de piel y que una amiga del alma te escriba para decirte que está esperando familia, ahí nomás te ponés a llorar y la abrazas a la distancia.

Uff si, ando super maricona, todo me conmueve mucho. Será porque al salir de nuestra zona de confort nos volvemos más vulnerables?

En Chile también nos han recibido amigos (que internacionales nuestras amistades jeje), y los reencuentros son muy bonitos, y cuando vienen acompañados de pequeños detalles, te hacen sentir tan bien (como una kunstmann esperando en la heladera)!!!. Hemos terminado charlando con gente que nunca más veríamos en un recital de Bossa Nova en Chiloé, siendo los único hispano-parlantes, pero todos hablamos en español.

Cada paso que damos cumplimos pequeños y grandes sueños. Como pisar la mítica Isla de Pascua. Desafiarnos a recorrerla en bicicleta (uff, si, no aprendo más) y convivir con gente local haciendo couchsurfing. Nuestro couch era tan ocurrente que a su gatita le puso Tetera. “Dónde está la Tetera?”

Para mi que soy argentina es todo un tema la reacción de los chilenos ante mi nacionalidad, es un desafío, tienen muchos prejuicios sobre el “típico porteño”, pero por suerte siempre me ha ido bien y si alguna vez no me siento bien recibida, veré que hago. Para Tau es mas simple, a los uruguayos los quieren todos.

En en norte de Chile tuvimos experiencias del tercer tipo, bueno no, pero casi. Pudimos disfrutar de visitas a observatorios y sentirnos más cerquita del Universo, que hermosas experiencias, se me pone la piel de gallina de solo recordarlo.

Cruzar a Bolivia fue como un viaje interespacial, este es otro mundo, luego de entender la vida en Chile, nos debemos reconfigurar y volver al estado neutro, acá no conocemos cómo se manejan las cosas, tenemos que dejar de dar por supuesto las situaciones que conocemos. Y nos hemos llevado chascos pidiendo algo que esperábamos que sea como lo conocíamos, y no. Y de eso es de lo que más aprendemos, y que nos recuerda que estamos lejos de casa, experimentando nuestra zona de aprendizaje constantemente. A penas entramos a Bolivia pasamos a ser seis, un coreano(esta vez buena onda), dos suizos, una cuata mexicana y nosotros. Riéndonos de la vida como si fuésemos amigos que hacia mucho que no se veían y se estaban poniendo al tanto, conversando en inglés (para que entienda Jack, de Korea) y español (para que entienda uno de los suizos, ambos hablaban español, e italiano).

Otro gran desafío fue adaptarnos a la comida. Somos un caso raro con respecto a la alimentación, porque no entramos en ninguna definición conocida. Hace dos años (o más) venimos en un proceso de aprender a comer conscientemente, respetando a los seres sintientes, armando nuestra propia filosofía de vida. Siempre jodo que voy a promover un movimiento que se llame conscientiSanos, jejeje.

Hemos perdido algunos objetos personales, sobre todo yo, debe ser mi subconciente que sigue trabajando en el desapego, voy bien les dire. Lo primero que perdí fue mi celular (hace como mes y medio atrás y todavía no lo repuse), fue en Punta Choros, en Chile, sí perdí mi celu, pero a este rincón del planeta no lo voy a recordar por mi pérdida, sino por haber ganado a una familia amiga hermosa en La Serena. Después un par de sandalias, un pantalón corto  y lo que más me dolió, por su contenido, mi disco rígido (ese creo que me lo robaron), y así. Ahora cuento bien cada cosa de mi mochila, aunque no puedo evitar algunas situaciones desagradables, por lo menos así se dónde fue que perdí algo y puedo intentar recuperarlo.

Sin querer queriendo, por jugar un jueguito que se llama “Ingress”, venimos conociendo gente de Bolivia que nos trata como familia. En Santa Cruz nos han abierto las puertas de su casa y terminé siendo la tia de Antonio y Nico, dos niños para morfarselos en dos panes. Yo creo que Antonio queria meterse en la mochila de Tau y seguirnos, pero bueno, no queríamos tener problemas ajajaja.

Hemos tenidos algunos acontecimientos que comprometieron nuestra salud, y hoy puedo decir que somos indestructibles jejeje. Yo me agarré tendinitis en el tobillo, y una colitis acá en Bolivia que pensé que me moría (un poco exagerada, pero no la pasé muy bien), y Tau se dobló el pie (el mismo que hace un y dos años) y se le hinchó el talón. Temimos que las órdenes del doctor fuesen reposo por un mes (como ya le pasó) pero por suerte fue leve y solo tiene que usar una tobillera y cuidarse. Cada inconveniente lo superamos de la mejor manera posible. Somos invencibles, porque seguimos caminando, este camino que se va armando de a poquito.

Hay días que nos gana el extrañamiento y echamos de menos muchas personas, animales (nuestros bebes: Timur y Dharma, las lombrices, etc…) y cosas. Nos da aliento saber que el reencuentro va a ser grande. Estamos muy agradecidos a las personas que nos rodean, que nos ayudaron en su momento, y nos ayudan ahora, las recordamos y amamos mucho.

Como verán fueron cuatro meses intensos, y esto es solo un pequeño resumen de todo lo que hemos pasado. Estoy muy feliz, estamos muy felices, el 13 de Septiembre (si, nunca voy a poder escribir Setiembre, a la uruguaya) cumplimos 3 años juntos “oficialmente” (porque hace un poquitito más que empezamos a hacernos compania), y esta vez el aniversario nos encontró en Cochabamba, Bolivia (el año pasado en Uruguay y el anterior en Sidney). (Aún tenemos pendiente salir a festejarlo jeje).

Y aquí estamos, juntos, terminando de conocer Bolivia para seguir camino a Perú pronto, y puedo afirmar que todas las sensaciones experimentadas cuando planificamos el viaje: el miedo, la incertidumbre, la ansiedad, valieron la pena, porque esta es una de las decisiones más certeras que tomé en mi vida.

Hola soy Lorena y tengo 31 años, hace 4 años estaba: casada, frustrada, con miles de deudas y lo peor de todo era infeliz. Hoy tengo el control de mi vida y hace 3 años que vengo viviendo la mejor época de mi existencia, y todo está muy relacionado con viajar, porque me hizo crecer más rápido que cualquier otra experiencia. Se puede.

fotito isla de pascua - txt 650

Lore, una agradecida de la vida.

 

21 Responses to “Uno, dos, tres y… cuatro meses viajando”

  1. Miguel 15 Septiembre, 2014 at 19:50 #

    ¡Felicitaciones!
    Por los 3 años y por atreverse a enfrentar juntos otra hermosa aventura.
    Sigan mostrándonos esas lindas sonrisas.

    • Lore 17 Septiembre, 2014 at 13:11 #

      Gracias Chuequito :) seguiremos subiendo sobre nuestro viaje :)

  2. Paco Piniella 16 Septiembre, 2014 at 15:19 #

    Sin duda el viajar da sentido a nuestras vidas, ya sea un viaje interior como exterior. A seguir viajando… !!!
    Saludos desde el blog de viajes El LoBo BoBo

    • Lore 17 Septiembre, 2014 at 13:16 #

      Hola Paco, gracias por pasar por le blog!! Y a seguir viajando!

      Abrazo grande,
      Lore

  3. Maco 17 Septiembre, 2014 at 0:05 #

    Qué lindo lore! Me conmovió mucho tu post… Pensar que a la mayoría de nosotros cuatro meses se nos pasan volando, y en ese tiempo ustedes juntan recuerdos como para toda una vida!
    Me encanta que alienten a la gente a animarse a viajar, a tirarse de cabeza a lo desconocido…

    Sigan así!

    Esperamos el próximo reporte :D

    • Lore 17 Septiembre, 2014 at 13:13 #

      Jejejeje! gracias Maco!!! Que cierto lo que decís, en la rutina 4 meses se pasan volando!

  4. Manchy Golon 17 Septiembre, 2014 at 18:22 #

    Hola chicossssss que linda la pagina esta genial!!!!! Les recuerdo que si pasan por estos lados saben que aca los recibiremos… no hay mucho que ofrecer pero un techo y algo de comer seguro!!!! Sigan adelante!!!!
    Flor, Carhue 2014

    • Viajerita 18 Septiembre, 2014 at 0:26 #

      Hola Manchy!! qué lindo tener por acá!!

      Gracias por tus hermosas palabras llenas de cariño :)

      Lore

      • antonieta 12 Octubre, 2014 at 22:12 #

        me encanta leerlos…es como estar viajando con ustedes…como pasa el tiempo…yo fui una de las mas entusiasmadas de quete recibirlos …lastima que no hallamos coincidido y tampoco en santiago de Chile…eso me dejó un poco triste pero superado ciando pienso que quizás nos volvamos a topar en uruguay para el verano…los felicito por los años de experiencia y compañía mutua … un beso y abrazos

        • Viajerita 24 Octubre, 2014 at 13:23 #

          Gracias Anto, por siempre andar por ahí! ;)

  5. Su 24 Septiembre, 2014 at 22:34 #

    Qué lindo todo Lore! Y aunque por acá los extrañamos no alegra que sigan disfrutando y sobretodo haciendo lo que los hace felices!
    También queremos contarles que hemos sacado a pasear al auto como nos pidieron (de los gatos y espero que también de las lombrices) se ocupa el tío Beto. Viste que a Beto a veces se le escapa: “mis gatos”, bueno, te cuento que el auto se está encariñando con nosotros, jaja. Qué lindo suena “multiviral” con el volumen alto!!!

    Besotes de todos los colores!

    • Viajerita 25 Septiembre, 2014 at 23:17 #

      :) <3 que lindo mensaje, anoche cuando lo vi se lo leía a Tau y nos reíamos complices :)

      Nos encanta encontrar los comentarios de la familia por acá. Los queremos y extrañamos, MUCHO :) nos acordamos siempre siempre de uds.
      Y me encanta que le dan medicina de MULTIVIRAL al foxito

      BESOTES PARA UDS, desde Perú :)

  6. Licia 25 Septiembre, 2014 at 23:05 #

    Que lindo post!!! y que lindo haberse animado a ese viaje! lo mejor para lo que viene!

    • Viajerita 9 Octubre, 2014 at 15:56 #

      Hola Li! gracias por la buena onda :) abrazo grande para vos

  7. Maite 5 Octubre, 2014 at 20:18 #

    Aaaaaaaaah! con razón no me respondías los “guasap” colgadaaaaa!!! jajajajajaa, me entero cuatro meses tarde que perdiste el celular!!! jajaajjaa. Y bue… así como vos no te ponés al día con los post yo tampoco con la lectura!

    • Viajerita 6 Octubre, 2014 at 20:46 #

      Ooohhhh sorry que te enteraste ahora, no recuerdo si lo tenés a TAU, le podés hablar a el en todo caso. jejjeej si sigo sin celu, toda una experiencia :)

  8. antonieta 12 Octubre, 2014 at 22:12 #

    me encanta leerlos…es como estar viajando con ustedes…como pasa el tiempo…yo fui una de las mas entusiasmadas de quete recibirlos …lastima que no hallamos coincidido y tampoco en santiago de Chile…eso me dejó un poco triste pero superado ciando pienso que quizás nos volvamos a topar en uruguay para el verano…los felicito por los años de experiencia y compañía mutua … un beso y abrazos

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